Te cuento quién soy y por qué hago esto.

Muy buenas, de verdad.

Soy Priscila Farelli, terapeuta integrativa 7Healings. Brasileña de corazón, española de vida… hace 30 años que estoy enamorada de este país.

Por si te sirve saberlo: no siempre estuve bien. De hecho, estuve muy mal. Hubo un tiempo en que la ansiedad me robó todo. Miedo, angustia, inseguridad, aislamiento, dolores físicos… esas cosas que te paralizan y te hacen creer que no hay salida. Estuve a punto de rendirme.

En medio de esa tormenta, encontré el método 7Healings. Ya en la primera sesión, algo cambió. Sentí un alivio enorme. Me sentí viva otra vez. No fue magia: fue una herramienta real, rápida y profundamente liberadora. Algo que nunca había encontrado en años de buscar ayuda. No sabía que se podía sanar tan rápido. Tan profundo.

Me entusiasmé tanto que decidí formarme. Y hoy, junto a Nicéia, estamos convencidas de que este método puede cambiar vidas. Porque cambió la nuestra y las de nuestros pacientes.

Desde pequeña siento una profunda curiosidad por la mente humana. ¿Cómo las emociones nos construyen o nos destruyen? ¿Cómo dos personas pueden vivir lo mismo y una florecer y la otra romperse? Esas preguntas me han acompañado toda la vida. Y también la certeza de que la mayoría de las enfermedades nacen de las emociones… las que duelen…

Pero entenderlo no era suficiente. Hacen falta herramientas que liberen de verdad. Y el método 7Healings lo consigue.

Lo que más me emociona es ayudar a las personas a superarse, a desarrollar su mejor versión, a liberarse de lo que les frena para volver a crecer. Porque creo que el ser humano es sagrado,
creativo, un milagro en sí mismo. Y sé lo que es caer. Por eso entiendo tu dolor.

Hoy me emociona poder ofrecer esto en España. Un espacio donde la dignidad y la calidad de vida son la prioridad. Donde respetamos tu historia, tu entorno y tu ritmo. Donde en pocas sesiones puedes empezar a respirar de nuevo.

Si estás leyendo esto y te sientes perdido o perdida, quiero decirte algo: no estás solo o sola. Yo estuve ahí. Y salí. Si yo pude salir de ese pozo… tú también… y sé cómo hacerlo, puedo ayudarte.

Solo necesitas dar el primer paso.

¿Te echamos una mano?